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Más del 50% de los adultos en Argentina ya estuvo expuesto al dengue: las consecuencias que alertó un estudio

Publicado el: 3 junio de 2026

Una reciente investigación realizada por científicos argentinos detectó un aumento sin precedentes en la presencia de anticuerpos contra el virus, con diferencias marcadas entre regiones y grupos etarios

Un estudio publicado en la revista The Lancet Regional Health – Americas muestra un salto histórico en la cantidad de personas con defensas contra el dengue en Argentina. El análisis, realizado sobre más de cinco mil donantes de sangre de distintas regiones del país con alta prevalencia del virus, indica que la mitad de los adultos ya estuvo expuesta, según datos recolectados en el 2025.

Los resultados, obtenidos por un equipo conformado por científicos del CONICET y otras instituciones nacionales, revelan grandes diferencias entre provincias y grupos de edad: algunas zonas del norte superan el 70% de personas con anticuerpos, mientras que en otras los valores resultan mucho menores. Las conclusiones subrayan la urgencia de adaptar la vigilancia y la prevención según la realidad de cada territorio.

Radiografía nacional: cómo se trazó el mapa de la exposición al virus

El trabajo subraya que Argentina experimentó en la última década dos epidemias de dengue sin precedentes. La última, en la temporada de 2023-2024, dejó más de 580.000 casos y alrededor de 400 fallecidos, lo que impulsó la necesidad de generar datos actuales y fiables sobre la circulación viral. Los autores utilizaron dos rondas de muestreo (2023 y 2025) para captar el impacto acumulado.

La seroprevalencia es una medida que indica cuántas personas, dentro de un grupo, tienen anticuerpos en la sangre contra un virus, en este caso, el dengue. Esto significa que esas personas estuvieron expuestas al patógeno en algún momento, incluso si no tuvieron síntomas. Medirla ayuda a saber qué parte de la población ya tuvo contacto con la enfermedad, aunque nunca haya recibido un diagnóstico. Esto es precisamente lo que estudió el equipo científico.

Una horda de mosquitos volando - (Imagen Ilustrativa Infobae)El 50,6% de los adultos analizados ya estuvo expuesto al dengue, lo que representa un salto histórico en la prevalencia del virus en el país

Diseñaron un relevamiento sobre donantes de sangre adultos en tres grandes regiones de Argentina: el centro, el noreste y el noroeste del país. El estudio incluyó a 5.443 personas, la mayoría de ellas de mediana edad y con una proporción de mujeres cercana al 44%. Para detectar si las personas habían estado en contacto con el dengue, se utilizó un análisis de sangre llamado ELISA, considerado muy preciso por su alta sensibilidad y especificidad.

En el análisis realizado en 2023, el 23,1% de los donantes presentaba anticuerpos contra el dengue, lo que equivale a casi uno de cada cuatro adultos evaluados. Dos años después, en 2025, la proporción subió a 50,6%, es decir, la mitad de los participantes. “El incremento refleja la magnitud de los brotes recientes de Argentina en 2022/23 y 2023/24. Además, la expansión del vector Aedes aegypti hacia regiones templadas y frías favoreció la transmisión en áreas donde antes era más limitada”, afirmó Federico Di Lello, investigador del CONICET quien participó del estudio, en diálogo con Infobae.

Los valores más altos de exposición al virus se registraron en provincias del norte y noreste, como Tucumán (78,8%) y Santiago del Estero (78,5%). En comparación, en regiones del centro del país y en el área metropolitana (incluyendo Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y el AMBA), la prevalencia se mantuvo entre 31,9% y 35,7%. “El clima cálido en esas regiones favorece la proliferación del mosquito y el dengue tiene una circulación histórica más intensa también asociada con los países limítrofes”, apuntó Di Lello.

Y agregó: “En la Región Centro, aunque las condiciones climáticas son menos propicias, igualmente se han observado seroprevalencias muy elevadas. Esto se relaciona con la gran densidad poblacional, especialmente en el AMBA, que facilita la transmisión viral incluso en ambientes menos favorables para el vector. En conjunto, los hallazgos muestran cómo factores ambientales, demográficos y la intensidad de circulación en los últimos brotes interactúan para moldear la dinámica del dengue en distintas zonas del país”.

(Imagen Ilustrativa Infobae)Tucumán y Santiago del Estero registraron los valores más altos de exposición al dengue, con cifras superiores al 78% en donantes de sangre

El análisis por edades mostró que las personas mayores de 56 años fueron quienes más frecuentemente presentaron anticuerpos en 2025, con un 58,9%. Al comparar por sexo, el 51,3% de los hombres tenía defensas detectables frente al dengue, frente al 49,6% de las mujeres.

Los resultados indican que la seroprevalencia estimada refleja tanto la transmisión sintomática como los casos asintomáticos, que pueden representar hasta el 50% de las infecciones. El informe explica que las diferencias entre regiones se deben a que en el norte argentino el virus circula de manera constante y los brotes se repiten cada vez con más frecuencia.

Esto coincide con lo que señalan la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y el Ministerio de Salud de la Nación, quienes advierten que estas provincias podrían llegar a tener una situación parecida a la de otros países de Latinoamérica donde el dengue es común y los contagios ocurren todos los años.

Para dimensionar el aumento de personas expuestas al dengue, pueden observarse los resultados de un estudio anterior realizado entre 2020 y 2021, también encabezado por los mismos científicos. En ese trabajo, que analizó 1.530 donantes de sangre de todo el país, solo el 14,4% tenía defensas contra el dengue. Cinco años después, la proporción supera el 50%, lo que muestra un crecimiento acelerado.

Cáncer de sangreEl riesgo de transmisión por transfusión de sangre aumenta en zonas donde el virus circula de forma continua y los casos son numerososEl riesgo de transmisión por transfusión de sangre aumenta en zonas donde el virus circula de forma continua y los casos son numerosos

El dengue puede transmitirse por transfusión de sangre si una persona dona durante el período en que el virus está presente en su sangre, aunque no tenga síntomas. Si esa sangre se utiliza en una transfusión, el receptor puede infectarse.

El riesgo aumenta en regiones donde el virus circula de forma continua y hay muchos casos, ya que es más probable que algunos donantes tengan el virus en su sangre sin saberlo. Por eso, es relevante monitorear este riesgo en zonas con alta circulación de dengue.

Además, el aumento de personas expuestas a distintos serotipos de dengue eleva el riesgo de cuadros graves en quienes se infectan más de una vez. El dengue tiene cuatro serotipos diferentes (DENV-1, DENV-2, DENV-3 y DENV-4), y contagiarse con uno no protege frente a los otros. El estudio señala que, en estos casos, el sistema inmunológico puede reaccionar de forma más intensa y provocar complicaciones severas.

El experto indicó que en el estudio realizado en el 2022 predominaban los serotipos DENV-1 DENV-4, pero los datos recientes y estudios en curso muestran que el DENV-2 fue el principal serotipo circulante. Según Di Lello, “la elevada seroprevalencia implica que una gran proporción de la población ya atravesó una primera infección. En este contexto, la introducción y predominio de un nuevo serotipo como el DENV‑2 aumenta la probabilidad de infecciones secundarias más severas en personas previamente infectadas con DENV‑1 o DENV‑4″.

“Cuando alguien ya tuvo dengue y se vuelve a infectar con otro tipo del virus, las defensas que generó en la primera infección pueden jugarle en contra. En lugar de proteger, esos anticuerpos pueden facilitar que el virus cause una enfermedad más intensa. Por eso, el aumento de personas con anticuerpos significa que hay más riesgo de que aparezcan casos graves en los próximos brotes. Esto hace todavía más urgente reforzar la prevención y preparar mejor al sistema de salud”, explicó.

El dengue como posible reto permanente

Primer plano de un mosquito Aedes albopictus sobre piel humana, con el abdomen visiblemente lleno, patas a rayas blancas y negras, y cuerpo oscuro.El mosquito Aedes aegypti es el principal transmisor del dengue, y está presente en casi todo el territorio argentino desde hace años

El aumento de la seroprevalencia por encima del 50% representa un desafío importante para el sistema de salud argentino. El informe advierte que, en el norte del país, la situación empieza a parecerse a la de lugares donde el dengue circula de manera permanente y los brotes se repiten año tras año. Esto obliga a reforzar las tareas de vigilancia, mejorar las estrategias de prevención y redoblar el control del mosquito que transmite la enfermedad.

Según el Boletín Epidemiológico Nacional N°810, desde el comienzo de la temporada 2025/2026 el número de casos confirmados por laboratorio se mantiene bajo (66 en total), aunque el monitoreo continúa para detectar cualquier aumento en los contagios. Aclaran que, de esos casos, el 59% son personas sin antecedentes de viaje y, el 41% tienen antecedentes de viaje a Brasil, Paraguay, Venezuela, México, Colombia, República Dominicana, Cuba, Indonesia, Pakistán, Maldivas y Sri Lanka.

Por otro lado, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) recuerda que el dengue puede afectar a personas de todas las edades y, en algunos casos, provocar cuadros graves. La transmisión depende del mosquito Aedes aegypti, presente en casi todo el país. No existe un remedio específico para tratar la enfermedad, por lo que la mejor forma de evitarla es controlar los criaderos de mosquitos, mantener la vigilancia sanitaria y brindar información clara a toda la comunidad.

“Los hallazgos muestran que la vigilancia oficial subestima la magnitud real de la epidemia, en parte por su propia naturaleza: se centra en los casos sintomáticos, cuando en realidad la mayoría de las infecciones por dengue son asintomáticas y no llegan a registrarse. Además, durante brotes tan severos como los de 2023 y 2024, el sistema de salud se ve desbordado y pierde capacidad para captar y reportar la totalidad de los casos” concluyó Di Lello.

De acuerdo con el experto, esto marca un cambio importante en el panorama nacional y refuerza la necesidad de adaptar las políticas de salud, como el control vectorial, el tamizaje de donantes en períodos epidémicos, y la evaluación de las estrategias de vacunación para anticipar y responder a futuras epidemias.