Impacto 107.3

Bella Vista: Nubes Dispersas | Ahora: 16.47°C | ST: 15.43°C

Los impuestos al combustible tendrán un nuevo aumento en febrero

Publicado el: 31 enero de 2026

Así lo anunció el Gobierno Nacional en las primeras horas de este viernes. La actualización alcanza a los gravámenes sobre los combustibles líquidos y al dióxido de carbono, y tendrá impacto en los precios de la nafta y el gasoil durante todo el mes.

A través del Decreto 74/2026, publicado este viernes en el Boletín Oficial, el Gobierno nacional oficializó un nuevo incremento en los impuestos a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono, que regirá durante todo febrero y se trasladará a los precios finales de la nafta y el gasoil.

La medida forma parte del esquema de actualizaciones mensuales que se vienen aplicando desde el año pasado, en el marco de una deuda de ajustes correspondientes a 2024 que se implementaron de manera escalonada a lo largo de 2025. El objetivo, según se explicó en la normativa, es moderar el impacto en los valores de venta al público.

En el caso de las naftas, el aumento establecido es de $16,773 por litro en el impuesto sobre los combustibles líquidos y de $1,027 por litro en el gravamen al dióxido de carbono. Para el gasoil, la suba será de $14,372 por litro en el impuesto general, $7,782 en la alícuota diferencial que rige en regiones como la Patagonia y zonas específicas del interior del país, y $1,638 por litro en concepto de impuesto al CO₂.

El decreto lleva las firmas del presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro de Economía, Luis Caputo. En el texto oficial, el Poder Ejecutivo sostuvo que la decisión apunta a “estimular el crecimiento económico a través de un sendero fiscal sostenible”.

Los montos actualizados surgen de la fórmula de ajuste trimestral basada en la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC), que informa el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). Según se recuerda en la normativa, el Decreto 501/18 establece que estos impuestos deben actualizarse en enero, abril, julio y octubre de cada año, considerando la inflación del trimestre previo, y aplicarse a partir del segundo mes siguiente a la actualización.

Desde 2018, tanto el impuesto a los combustibles líquidos como el impuesto al dióxido de carbono se ajustan de acuerdo con la inflación, aunque sucesivas administraciones dispusieron prórrogas para postergar su impacto pleno. En esta oportunidad, la postergación se extendió hasta febrero.

El impuesto al dióxido de carbono grava la emisión de gases contaminantes derivados del uso de combustibles fósiles y se cobra como un monto fijo por litro, que se suma al impuesto principal. Aunque su incidencia es menor dentro de la carga impositiva total, su actualización es automática junto con el resto de los tributos para preservar su valor real.