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«Los cambios de Milei vs los cambios que propongan los otros candidatos”

Publicado el: 19 abril de 2026

Juan Germano es Licenciado en Ciencia Política y Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella. Fue entrevistado por el exgobernador de Corrientes, José Antonio “Pocho” Romero Feris, en el programa Corrientes de Pensamiento que se emite por Canal Metro.

“Argentina suele ser un un país en donde pasan un montón de cosas constantemente, esa famosa frase que dice que en Argentina una semana parece un mes. Y en este proceso de hiperinformación que tenemos hoy por hoy en Argentina y en el mundo, esto convive con un estado de la opinión pública muy polarizado: la hiperpolarización. Esto ya es un proceso de vida casi global. Es la normalidad de la gran mayoría de los países por múltiples motivos. Pero lo que te da este proceso de hiperpolarización es que los infinitos estímulos que van ocurriendo, las noticias que vienen todos los días, también genera poca movilidad. ¿Por qué? Porque estamos ante núcleos de apoyo o de rechazo muy, pero muy duros.

El gobierno tiene un núcleo de apoyo durísimo, que se mueve muy poquito para arriba en los momentos buenos y se mueve muy poquito para abajo en los momentos malos. Entonces, esto genera es que no hay tanto cambio, inclusive, con la acumulación de nuevos estímulos.

El gobierno de Milei asume el 2023 con un mono mandato, un único mandato, una gran problemática: la inflación.

Hacía diez años que la inflación venía siendo el principal problema los argentinos. Una década entera siendo el principal problema.

El proceso de desinflación todavía no está resuelta, no está eliminada, pero lo que fue pasando es cómo esa mono preocupación, empezó a bajar. ¿Por qué? Justamente por la baja inflacionaria.

Y lo que empezó a subir como preocupación, que es un nuevo mandato para esta segunda parte de la gestión, tiene más que ver con cuestiones similares, pero no  tan obvias: trabajo, poder de compra,…es el bolsillo en en en definitiva. Pero no es tan evidente y tan clara como el número mensual que recibimos todos los meses de la inflación.

Hay dos cosas. Esto es histórico de Argentina. El gobierno así como entró con un mono mandato para resolver la inflación, también entró con un discurso, una narrativa inicial, una fuerza inicial de lo que se denominó anticasta: ir en contra de la casta.

Me permito reinterpretarlo, porque que aplica mejor para entender algunos procesos. Tiene que ver con los privilegios. Es decir, el gobierno tuvo un mandato inicial, una fuerza, un motor inicial de romper privilegios de todo tipo.

El el privilegio puede ser dentro de la universidad pública, los que no quieren que los auditen, el periodismo, los empresarios etc.

El concepto de privilegio es bastante variable, pero fue un motor inicial, porque Argentina en 2023  tenía un montón de alternativas para elegir: Grabois, Massa, Larreta, Patricia Bullrich .

Argentina eligió lo más lejano al sistema. Un voto antisistema. Entonces, pasó el tiempo en estos casos que que planteas ahora, pero no hace falta ser igual al sistema.

Por eso todo lo que sea parecido o huela igual a lo anterior, como los escándalos de Adorni o los créditos del Banco Nación, son tan graves en  la propia narrativa del gobierno.

No necesariamente tiene que ser, pero es igual a lo anterior. Con que huela similar, con que se parezca un poquito, hay  una especie de rechazo inercial que tiene que ver con uno de los motores por los cuales Milei es presidente.

Desde ahí es donde es peligroso,  este proceso para el gobierno o particularmente doloroso. Nuestra historia marca, hay infinitos ejemplos, que en términos de opinión pública los casos de corrupción tienen más impacto cuando la cosa económica está difícil.

Empiezan a jugar las estrategias de comunicación que tienen los gobiernos o de poder cambiar el eje de la discusión.

Uno puede esperar a que la justicia defina algo, pero la justicia puede tardar años. Entonces, en esa diferenciación de velocidades está la gimnasia que tiene el gobierno para poder cambiar el eje la discusión.

El gobierno vino con una buena noticia que tuvo que ver con el fallo de la Corte de Estados Unidos, donde nos ahorramos de pagar miles de millones de dólares. Era un hito de comunicación que el gobierno explotó y muy bien.

Pero el gobierno no terminó de explotar como hito de gestión el dato de la baja de la pobreza, que se ubica a apenas 28 puntos, una de las más bajas en los últimos años.  Empieza a jugar mucho esto en este mundo hiperconectado, de redes sociales sociales y de hiperinformación y de información falsa y verdadera.

Empieza a jugar un poco esta idea de cómo hacen los gobiernos para, con cintura, poder cambiar el eje de discusión.

También explica, tal vez, lo que fue el fin de semana de pascuas, cuando Javier Milei ocupó 1.000 tweets para atacar de diversas maneras, intentando cambiar el eje de discusión. Esto es parte de la dinámica política, es parte de gestionar un país. Y, por supuesto, también, tiene que ver con la elección de los rivales. Hay algo en política muy elemental que tiene que ver con  quién elegir como rival. Ahí es donde el gobierno, por supuesto, tiene como tendencia a elegir, en general, el peronismo, el kirchnerismo.

Tiene un sentido en su propio votante y también porque, finalmente, el peronismo/kirchnerismo es gran parte de la oposición y no está encontrando sus propias propuestas para lo que viene.

Uno de las grandes legados que va tendrá este gobierno, independientemente de cómo le vaya económicamente, es la importancia de cuidar las cuentas públicas y la relevancia de la inflación baja, que se resume en superávit, que hace algunos años, parecía una locura.

Esto caló es la famosa batalla cultural del gobierno. Y cualquiera que quiera reemplazar a Milei, tendrá que reconocerle esto.

No se ve al peronismo/kirchnerismo con la potencialidad de darle esa concesión al gobierno para crecer a partir de ahí.

Creo que todavía no está cómoda la oposición, para obtener otras alternativas que vayan manteniendo ese rumbo.

Me parece que tiene cierto sentido, que para ser competitivo en 2017 habrá que reconocer la idea de superávit que instaló Milei y desde ese punto proponer qué Argentina se prevé proyectar.

Esto es para cualquiera, para el peronismo, el kirchnerismo o para otras fuerzas que quieran disputarle el poder a Milei.

Habrá que ver si es la figura de Macri o no. Lo que es seguro es que esto representa un desafío para todo el sistema político.

El argentino votó en 2023 a un antisistema y ahora a todo el sistema le va a costar más de lo normal, poder presentarse como alternativa eficiente, porque hay una idea de escape del argentino del sistema. Volver al sistema no es tan fácil.

Hay un desafío para todos, para todos los miren 2027  con ideas de disputar poder. El quiebre que fue 2023 todavía no está resuelto en la opinión pública.

Milei gana en 2023 y el 90 por ciento de los argentinos quería hacer grandes y profundos cambios. En 2015, cuando asume Macri, la idea de grandes y profundos cambios representaba el 70 por ciento. Había una necesidad de salir del status quo. ¿Hacia dónde? Hacia cualquier lado.

Entonces, en este concepto de cambios profundos, es la ventaja del gobierno, por los cambios profundos que propone Milei. ¿Contra qué pelea? Contra los que no quieren cambiar.

El desafío de cualquier fuerza política, hablo del peronismo por ser la principal oposición, es presentar sus grandes cambios para que la discusión pase a ser los grandes cambios que propone Milei, contra los grandes cambios que propone el peronismo.

Cuando se alcance ese nivel, será otra la discusión, pero mientras la disputa sea entre el gran cambio que propone Milei contra el status quo, ahí es donde el concepto de cambio corre con ventaja.

El desafío es presentarle a la ciudadanía cuál serán los grandes cambios que proponen para competir con los grandes cambios que propone Milei. El año tres de los últimos gobiernos: de Alberto Fernández, de Mauricio Macri y de Cristina Kirchner, no fueron fáciles y este año tres de Milei tampoco viene siendo fácil.

Entonces, hay un desafío ahí, y que también nos pone en cierta ventana de oportunidad que el gobierno tiene para este año no electoral, en el que reivindicó su poder político: el año pasado le fue muy bien en las elecciones. Esto le permite tener un estado de situación parlamentario distinto, por ende, una estrategia parlamentaria distinta. Lo vimos ahora aprobando con bastante comodidad una ley que en otro momento histórico no hubiese pasado, como la ley de glaciares.

Ya sabemos que en 2027 la gran mayoría de las elecciones serán desdobladas, seguramente en febrero, marzo del año que viene ya empecemos a tener elecciones provinciales.

Este es el año de reformas y va a ser interesante. El gobierno se autopercibe reformista, quiere ser recordado como un gobierno de alta reforma. Bueno, uno de desafíos que tiene tiene que ver con esta palabra mágica de reforma, es no transformarse en un gobierno de reformas que no reforman. Si se percibe que con las reformas del gobierno nada cambió. Porque vuelvo a lo que decía anteriormente, la pulsión por los cambios profundos  en Argentina sigue estando.

Ahí es donde convive el  desafío de no ser un gobierno reformulario. Porque las reformas se judicializan es cierto y se entromete la política, pero ahí es donde, en términos generales,  convive la propia narrativa del gobierno. A veces, para este tipo de gobiernos que vienen de afuera, no tener poder es más poderoso. ¿Qué quiero decir con esto? Enfrentarse al status quo, enfrentarse a los poderosos, le da poder. También hay algo de juego entre, que a veces pone como adversario a la justicia, al sindicalismo, y al gobierno le dan sentido.

Ahí hay un juego también, interesante, para ver cómo logra transformar estas narrativas, inclusive en su propio combustible Porque, insisto, es un gobierno que fue elegido y vino con el motor de, digamos, de cambiar.