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Jorge Asís: “Hay un plebeyismo de los mileístas que conecta con el peronismo”

Publicado el: 16 junio de 2025

El escritor y analista político publica un cuento en la editorial digital de Infobae. Aquí da su mirada aguda sobre el presente

Dos veces, durante esta charla, Jorge Asís va a esquivar elegantemente una pregunta. Las dos veces va a tener que ver con el peronismo. Una sobre si él, que fue embajador en el gobierno (peronista) de Carlos Menem, sigue reconociéndose en esa identidad política. La otra -a partir de lo que él irá diciendo- si lo ve al presidente Javier Milei vinculado al “movimiento nacional”. “Lo entiendo, lo entiende”, dirá. Y que cada uno interprete.

En realidad, hay que decirlo, no nos reunimos para hablar de política sino de Nobleza a la carta, un cuento que Asís escribió en los años 80 -justamente, cuando era embajador en París- y que ahora se edita como un ebook de descarga gratuita en la colección de cuentos de Leamos, la editorial digital de Infobae. Originalmente, Nobleza a la carta integró el libro Del Flore a Montparnasse, que editó Penguin Random House.

En el cuento, escritor argentino exiliado en Francia, a fines de los años ochenta, quien, busca impresionar a un empresario argentino y para eso contrata, a través de una baronesa y con la ayuda de un cirujano paraguayo, varios nobles que se “alquilan” para participar de una cena. Son baratos los nobles, además. El escritor mismo terminará siendo “El Conde de Avellaneda”.

Vinimos a hablar de eso, entonces empezamos por ahí.

“El cuento lo escribí cuando yo era embajador, en los ’90″, dice Asís tranquilo, cómodo, en sus oficinas del tradicional centro porteño, cerca de las Galerías Pacífico. Asís tiene 79 años, tuvo un traspié de salud hace poco y está acá, con su ironía desafiante para hablar del cuento pero, ya sabe, para hablar de todo.

“Era verano en Argentina, entonces todos los diplomáticos se rajaban de París. Y yo dije: ‘¿Dónde querría estar? ¡En París! Bueno, ya estaba en París. Y apareció el tema de los nobles, que es cierto. Vos tenés nobles prácticamente regalados».

Jorge Asís, escritor, analista yJorge Asís, escritor, analista y político.

-¿Por qué lo quisiste volver a publicar?

-Mirá, después del “fenómeno Asís” (N de la R.: vendió 300000 ejemplares de Flores robadas de los jardines de Quilmes) prácticamente me cancelaron. Primero por lo que fue el éxito de Flores robadas, después el remate con Diario de la Argentina, que es un libro de 1984, yo paso cuatro años muy malos en los que publico Cuaderno del acostado y después salgo por la política y me voy como embajador. Y como embajador, yo sentía que la literatura mía me molestaba.

-¿Por qué?

-Por las características de mi literatura, que no me abría mucho las puertas de la diplomacia. Si vos querés, es muy bueno saber que el diplomático es escritor. Pero qué tipo de escritor. Yo era el representante del gobierno de Menem y había tenido un éxito en los años del proceso militar. Tenia una imagen muy buena pero en el mundo de la cultura existían todas las prevenciones que habrás escuchado respecto de mí.

-¿Y eso era injusto?

-Era, qué se yo si era injusto o no, ya está. Ahora vienen jóvenes que conocen toda mi obra y yo digo que son los hijos de los que me cancelaron… Pero bueno, yo sentí que me molestaba la obra y me acuerdo que pedí una entrevista en la editorial Planeta y retiré toda mi obra. . A medida que se vencieron los contratos, saqué toda mi obra. Y bueno, cuando Leamos me pide un cuento, elegí este que está logrado y e tiene un humor muy bueno.

-El personaje parece un señor que se tiene que instalar… y también literatura de pícaros.

Y bueno, tiene la característica mía.

"Nobleza a la carta", la«Nobleza a la carta», la ironía y la agudeza política de Jorge Asís.

-Y a la vez el pícaro va mostrando lo truchos que son los demás. Los nobles, el empresario…

¡El empresario! Se me vino inmediatamente a París… No pongo ahí que es embajador, ¿no?

-No, no es empresario nomás. Y tenés el cirujano paraguayo que opera cerebros, nada menos.

-El paraguayo no está inspirado en el embajador paraguayo, que era una maravilla. Filártiga Lacroix.

-Entonces, ¿por qué este cuento ahora?

-En fin, elegí el cuento porque me parece que era lo mejor de esa época. Cuando yo publiqué Del Flore a Montparnasse hubo una especie de ruptura con el Asís escritor. Los libros se vendían pero no había crítica, no había repercusión. Mirá, yo fui Secretario de Cultura (N. de la R.: de junio a septiembre de 1994) y una vez voy al teatro y dicen: “Está el secretario de Cultura, Jorge Asís”… y vino un silbido total. La verdad que era muy difícil. O sea, vos sentías que eras un secretario de Cultura al que la gente de la cultura no quería. Ahora cambió todo pero en ese momento yo tenía la indignidad de haber sido escritor exitoso en los años del proceso. Por más que el libro estaba dedicado a Haroldo Conti. Felizmente, tenía otra pata donde sostenerme, que fue la política. El análisis político y el periodismo. Y de pronto me sorprendo con que soy redescubierto por pendejos.

-¿Una oportunidad para que te lean?

-La verdad es que yo no alcancé a disfrutar del “fenómeno Asís”. Como tampoco alcancé a disfrutar momentos míos de “encendido”. Primera mención Casa de las Américas por Los reventados… premiado por Rodolfo Walsh y Haroldo Conti. Todas esas chapas que son para más o menos chapear. Pero, en realidad, recuerdo con cierta melancolía y tristeza a aquel joven. Vivía con la certeza de la revolución socialista.

-¿Y el futuro era mejor?

-Y el futuro era otra cosa que esta Argentina de Milei, esta Argentina libertaria.

-¿Hoy tenés alguna certeza?

-Que esto no termina absolutamente mal. Es una de las máximas mías que está permanentemente en Flores robadas. Y es el final de Los reventados.

Jorge Asís con Carlos Menem.Jorge Asís con Carlos Menem.

-En Nobleza a la carta hay una cosa de elegancia, aunque sea todo falso. Un cultivo de la elegancia. Eso quizás es lo más antiguo del cuento, visto desde hoy. ¿Para qué sirve el uso de tanta brutalidad y tantos malos modos ahora?

Milei es el mejor exponente de ese cambio cultural. Lo que sostiene Milei ya no son los grandes medios de comunicación. Ahora, ahí está el plebeyismo que tienen los mileístas, que es un plebeyismo que conecta también con los peronistas, porque perfectamente Florencia Carignano, que es hija de Raúl Carignano, un peronista que termina después con Cavallo. La piba tiene fango, como Pagano tiene fango. Hay una especie de fascinación por la concertación plebeya, incluso.

-¿De parte de quién? ¿Quién está fascinado?

-¡Todos! Los pibes de La libertad avanza por supuesto que sí. ¿No viste cómo se hizo La libertad avanza? Con recortes…

-¿Vos cómo comparas a La libertad avanza con el menemismo? Como época, en muchas cosas se parecen.

Esta es la discusión que tengo con amigos. Los menemistas están fascinados porque Milei decía que el gobierno de Menem había sido el mejor gobierno de la Historia. Y lo saca Menem del agravio y lo pone en el Salón de los Patriotas. Inaugura el busto y rinde pleitesía. Lo que no entiende Milei es que Menem fue un producto cultural del peronismo, como lo fue.

-De esa cosa amplia que es el peronismo.

El peronismo, porque es el único movimiento popular, se resignifica permanentemente. Todos los movimientos que surgieron, en el Perú o en todos lados, y más o menos eran equiparables al peronismo, se extinguieron. Y el peronismo… bueno: cuando hay que privatizarse, privatiza. Y si hay que nacionalizar, se nacionaliza. Y somos los mismos. Somos los mismos tipos.