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Huracán y Riestra terminaron con un empate con sabor a poco en la fecha interzonal del Torneo Clausura

Publicado el: 23 agosto de 2026

Huracán no supo aprovechar la localía contra Deportivo Riestra y no pasó del empate sin goles en el encuentro interzonal correspondiente a la sexta fecha del Torneo Clausura 2026.

El “Globo” se quedó en la puerta de los playoffs, con ocho puntos por debajo de Tigre con la misma cantidad pero por diferencia de goles y un partido menos; mientras que el “Malevo”, con menos unidades (7), está séptimo en su zona.

Al fútbol argentino lo aquejan muchos problemas, y muchas veces la paridad que se advierte en cancha mezcla impotencia, falta de jerarquía y poca audacia. Y el resultado suele verse reflejado en partidos como el que anoche jugaron en Parque Patricios Huracán y Riestra, con el cero como sello indiscutible de un partido de esos que sobran en el calendario.

Los silbidos del final, por ejemplo, explican mucho:para el Globo el frío sábado era, sin embargo, el reencuentro del equipo con su gente luego de la histórica victoria ante San Lorenzo en el Nuevo Gasómetro. Claro, en el medio estuvo la derrota en Junín ante Sarmientoexpulsión del goleador Jordy Caicedo incluída. Y con la desazón de ese primer partido post fiesta en casa ajena ya la espuma había bajado. Y, claro, el as de espadas tampoco estaba en cancha (como tampoco el baluarte Colo Gil)dejando un saldo de 11 en cancha con ausencias clave.

El efecto, por supuesto, no tiene que ver directamente con una resaca, sino más bien con la actualidad de un equipo que no puede aspirar a mucho si no logra asumirse protagonista como alguna vez amagó. Porque Huracán sí fue el que intentó, pero nunca prosperó. Apenas si mantuvo el control de la pelota y se chocó con el orden de un Riestra que en la primera parte se animó bastante, también sin peligro a excepción de un fusilamiento con ángulo cerrado que Galíndez le sacó a Benegas.

Poco peligro y juego brusco en ascenso

Centros, unos pocos remates desviados o sin la suficiente fuerza como argumentos en esa parte y en un complemento en el que la visita ya no sólo se puso el overol sino también el pico y pala para jugar al límite y rozar el quedarse con un jugador menos, tal como debió haber sucedido con Mariano Bracamonte y su sucesión de faltas coronada con un codazo que Tello y compañía eligieron no juzgar intencional.

Otra muestra de lo que el aguerrido Riestra decidió de su partido en los segundos 45 minutos son los cuatro amonestados contra cero en un trámite en el que no pasó absolutamente nada.

Pocas consecuencias

Las consecuencias del empate interzonal, por supuesto, no afectarán demasiado a nadie. Los del Bajo Flores no acusan recibo de la racha de 17 partidos sin ganar de visitante (su figura, Milton Céliz, declaró al final que no les preocupa el tema) y -aunque en la Copa Argentina se lograron meter entre los mejores ocho- la rutilante victoria ante Boca en la primera fecha parece un espejismo que lo realzan las suplencias de Alonso, Sánchez (ni entró) y Díaz, tres de las figuras de esa noche.

Para el Globo, en tanto y sin nada para destacar, es una semana más para que Martínez siga moldeando su nuevo equipo, que pase la página en pos de recuperar soldados para lo que viene y saber que -así como le pasó en el Apertura- sumando una cantidad de puntos que no le será un imposible puede aspirar otra vez a meterse en el lote de arriba.

También sabrá Huracán desde esta noche fría y desangelada que el paraguas del clasico ya no lo cubrirá.