Impacto 107.3

Bella Vista: Nubes | Ahora: 17.91°C | ST: 17.85°C

Esteros del Iberá: cómo lograron el regreso de siete especies claves en Corrientes

Publicado el: 25 septiembre de 2026

A principios de los años 2000, los Esteros del Iberá seguían siendo uno de los humedales más valiosos de Sudamérica, pero su ecosistema ya no era el mismo. Décadas de caza, transformación de hábitats y presión humana habían provocado la desaparición local de varias especies claves para el equilibrio ecológico.

Frente a ese escenario, en 2007 comenzó un ambicioso programa de reintroducción de fauna silvestre que cambiaría para siempre la historia de conservación en Corrientes.

La liberación de una pareja de osos hormigueros gigantes en la zona de Rincón del Socorro marcó el inicio de un proceso que hoy es considerado un modelo internacional de restauración ecológica. Diecinueve años más tarde, el proyecto ya logró recuperar siete especies que habían desaparecido del humedal o incluso del territorio argentino.

El regreso del oso hormiguero abrió el camino

El primer desafío fue recuperar al oso hormiguero gigante, una especie que había desaparecido de Corrientes hacia mediados del siglo XX.

Para ello, especialistas trasladaron ejemplares rescatados de distintas provincias del país, que atravesaron un período de adaptación antes de ser liberados en el Iberá.

Los resultados fueron sorprendentes. Hacia 2021, los monitoreos ya estimaban la existencia de más de 200 osos hormigueros viviendo en libertad, muchos de ellos nacidos directamente en estado silvestre dentro del humedal.

El éxito del programa permitió avanzar con proyectos aún más complejos y sentó las bases para la recuperación integral del ecosistema.

Las siete especies que volvieron al Iberá

A lo largo de casi dos décadas de trabajo, el programa logró restablecer poblaciones de especies que habían desaparecido de la región.

Entre ellas se encuentran:

Oso hormiguero gigante, reintroducido desde 2007 y con poblaciones reproductivas consolidadas.

Venado de las pampas, cuya recuperación comenzó en 2009 mediante traslados de ejemplares.

Pecarí de collar, liberado desde 2015 y actualmente con grupos reproductivos establecidos.

Guacamayo rojo, reintroducido en el Iberá a partir de 2015 tras décadas de ausencia.

Yaguareté, que volvió a vivir libre en Corrientes en 2021 después de más de 70 años.

Muitú, una de las aves más emblemáticas de la región, reintroducida desde 2019.

Nutria gigante, especie extinta en la Argentina que regresó al país gracias al proyecto desarrollado en Iberá.

Cada una de estas reintroducciones implicó años de investigación, manejo de fauna, monitoreo permanente y colaboración entre especialistas en conservación.

El regreso del yaguareté, uno de los mayores hitos

Entre todos los logros alcanzados, la recuperación del yaguareté ocupa un lugar especial.

El mayor felino de América había desaparecido de Corrientes hacía más de siete décadas. Su ausencia había alterado procesos ecológicos fundamentales dentro del ecosistema.

Después de varios años de trabajo, nacieron los primeros cachorros dentro del programa de conservación y, en enero de 2021, una hembra junto a sus dos crías fue liberada completamente en estado silvestre.

La reintroducción del yaguareté representó la recuperación del principal depredador del ecosistema y permitió restablecer funciones ecológicas esenciales que habían desaparecido junto con la especie.

Un área protegida de 758.000 hectárea

Todo este proceso se desarrolla dentro del Gran Parque Iberá, uno de los espacios naturales protegidos más extensos de Argentina.

El área está conformada por:

158.000 hectáreas del Parque Nacional Iberá.

600.000 hectáreas del Parque Provincial Iberá.

En conjunto, conforman una superficie protegida de 758.000 hectáreas, donde se impulsa la recuperación de especies, la conservación de hábitats y el desarrollo del turismo de naturaleza.

Los especialistas destacan que el objetivo no consiste únicamente en preservar la biodiversidad existente, sino también en reconstruir un ecosistema funcional, donde las especies recuperadas vuelvan a cumplir su papel como dispersoras de semillas, reguladoras de poblaciones y componentes esenciales de las cadenas ecológicas.

Un modelo de restauración reconocido internacionalmente

Lo que comenzó con la liberación de apenas dos osos hormigueros se convirtió en una de las experiencias de restauración de fauna más relevantes de América Latina.

Hoy, los Esteros del Iberá ya no son solamente un refugio para las especies que lograron sobrevivir, sino también un territorio donde animales desaparecidos vuelven a ocupar el lugar que tuvieron durante siglos.

El proyecto demuestra que, con planificación, protección de hábitats y trabajo científico sostenido, es posible revertir procesos de extinción local y recuperar parte de la biodiversidad perdida.