Cuando la Nación se desentiende y la provincia actúa

Mientras el modelo económico nacional parece concentrarse en el equilibrio fiscal y el pago de la deuda, crece el endeudamiento de las familias. Frente a ese fenómeno, en Corrientes impulsamos herramientas concretas para aliviar a hogares y empresas, combinando responsabilidad fiscal con sensibilidad social.
Hay momentos en que los indicadores financieros parecen mejorar mientras la vida cotidiana se vuelve más difícil, la macroeconomía muestra orden pero la economía real revela tensiones profundas. Algo de eso parece ocurrir hoy en la Argentina, con niveles de morosidad familiar que no se veían desde hace dos décadas y cada vez más hogares con dificultades para cumplir créditos, tarjetas o gastos cotidianos, una señal que no es sólo financiera sino social.
Cuando las familias se endeudan para sostener consumos básicos, el sistema empieza a mostrar fragilidad. Por eso el debate económico no puede reducirse sólo al equilibrio fiscal o a la inflación, porque la economía es también producción, trabajo y futuro.
El gobierno del presidente Javier Milei ha puesto el foco en el equilibrio fiscal y la disciplina monetaria. Ordenar la macroeconomía puede ser necesario, pero el problema aparece cuando ese objetivo se vuelve el único horizonte de la política económica, dejando en segundo plano el desarrollo productivo.
A esto se suma una dinámica preocupante en torno a la deuda, buena parte de la política económica parece orientada a refinanciar compromisos mediante nuevos instrumentos financieros, lo que permite cumplir pagos en el corto plazo pero también consolida una lógica de deuda permanente, con tasas que siguen siendo altas en comparación con la región.
El riesgo de este esquema es que la economía termine apoyándose en un trípode frágil (ajuste fiscal, primarización productiva y endeudamiento continuo), una combinación que puede cerrar en términos contables pero que resulta débil para sostener el desarrollo.
Frente a este escenario aparece con claridad el papel de las provincias. Mientras el gobierno nacional parece desentenderse del problema del endeudamiento social, en Corrientes decidimos actuar.
A través del Banco de Corrientes se lanzaron líneas de refinanciación para familias y para comercios, con plazos de hasta doce meses y tasas muy bajas, destinadas a ordenar deudas y sostener la actividad económica. Estas herramientas alcanzarán a unas 130 mil familias correntinas y muestran que es posible combinar responsabilidad fiscal con sensibilidad social.
Porque una nación no puede reducirse a un simple equilibrio contable. Las economías se sostienen con estabilidad, pero también con producción, trabajo y una expectativa compartida de futuro.

Nubes | Ahora: 22.48°C | ST: 23.03°C