Causa Cuadernos: la ex pareja de Centeno dijo que ella fue su “testaferro” y que le hablaba de cómo acomodar dinero en bolsos

Hilda Horovitz relató cómo conoció al remisero autor de los cuadernos de las coimas, dijo que ella era su “testaferro” y que vio los cuadernos, pero no los leyó. También narró que Centeno le habló sobre cómo acomodar dinero en bolsos. “Lo habrá visto”, especuló
La expareja del autor de los cuadernos Oscar Centeno, Hilda Horovitz, sostuvo este martes que fue “testaferro” del remisero mientras él se desempeñaba como chofer del ex funcionario Roberto Baratta y ratificó que vio los cuadernos en la casa donde convivían pero no los leyó.
En una extensa declaración en el juicio de los Cuadernos ante el Tribunal Oral Federal 7 habló de golpes, infidelidades y de episodios donde por ejemplo Baratta habría hecho “desaparecer” documentos que ella entregó a la ex secretaria presidencial Miriam Quiroga. En todo este contexto enmarcó su decisión de delatar a Centeno, pero negó haberlo hecho por “despecho”.
Sobre el vínculo entre ambos, concluyó que él la usó como “pantalla”. Y ejemplificó: la llevaba ”a firmar el 08, a comprar un Toyota, íbamos juntos, yo firmaba”.
Al inicio de la audiencia respondió preguntas de la fiscal Fabiana León y fue entonces cuando se definió como “testaferro”. “Él usó mucho mi nombre para hacer cosas”, agregó.
En otro tramo de su declaración recordó que Centeno llegaba con bolsos que “decía que eran de Baratta”. El remisero aparecía “con valijas, portafolios, todo tipo de bolsitos”, y le explicaba cómo podía acomodar dinero: “Me decía: ‘Ponés así y entran tantos billetes; ponés así y entran tantos’”.
Consultada sobre cómo sabía Centeno la cantidad de dinero que podía entrar en los bolsos, respondió: “Lo habrá visto, qué sé yo. Yo escuchaba, no le preguntaba”.
La audiencia tuvo uno de sus momentos más tensos cuando el Ministerio Público Fiscal comenzó a exhibir y reproducir mensajes y audios de WhatsApp enviados por Horovitz al ex funcionario Roberto Baratta y a otros interlocutores entre 2016 y 2017.
En esos intercambios aparecieron referencias a supuestos bolsos con dinero, “cuevas” financieras, reclamos económicos tras su separación de Oscar Centeno y menciones explícitas a los cuadernos atribuidos al ex chofer. La testigo, ya afónica, ratificó uno por uno los mensajes y explicó que habían sido enviados en medio de conflictos personales y años de violencia física y psicológica que, según declaró, sufrió durante su relación con Centeno.

Los audios y la suspensión de la audiencia
Luego de un cuarto intermedio de aproximadamente treinta minutos, la fiscalía reprodujo en la sala AMIA distintos audios de WhatsApp atribuidos a Hilda Horovitz y dirigidos a diferentes interlocutores. El primero de ellos, según se ventiló durante la audiencia, había sido enviado al ex subsecretario de coordinación del Ministerio de Planificación, Roberto Baratta.
En ese mensaje, la testigo hacía referencia a documentación y fotografías que, según afirmaba, estaban en poder de un periodista. “Hable con Oscar y que le diga a la hija que se quede tranquila, porque yo los papeles que tengo de prueba no los tengo yo, ni los tiene Miriam, los tiene un periodista. Todas las pruebas que tengo, de los recibos, de las fotos que le mandé a usted, las tiene un periodista. Solo tengo que ir y decirle que actúe”, se escuchó en la grabación.
En el mismo audio agregó: “Así que dígale que se deje de joder, que no haga nada, que no me mande la Justicia, porque no tiene por qué meterse y por qué mandarme a la Justicia. El padre me cagó nueve años: me cagó a trompadas, me re insultó, me cagó con María y con cuantas mujeres se le cruzaban en el medio”.
Y concluyó: “Así que dígale que no haga nada, que se quede quieta, porque a mí no me van a hacer caso. Si usted le habla quizás pueda ser que le hagan caso; y si tampoco le hace caso a usted, saldré en la televisión, no me quedará otra”.
Tras escuchar la grabación, Horovitz ratificó que era su voz y explicó ante el tribunal que el audio había sido enviado a Baratta. Vinculó ese intercambio con una discusión mantenida con Gisela Centeno, hija del ex chofer Oscar Centeno.
“Como le comenté hace un rato a la doctora, ella quería mandarme a la Justicia: Gisela Centeno, la hija mayor de Centeno. Ella me dijo que me quedara quieta porque me iba a llevar a la Justicia, entonces le repetí yo a ella: ‘Bueno, si querés, vamos juntas así te ahorrás tiempo y vamos a la Justicia todos juntos’”, sostuvo.
Más adelante relativizó parte del contenido de la grabación y afirmó: “Lo del periodista es mentira, lo dije por decir”.
La fiscalía también reprodujo otros audios dirigidos a Miriam Quiroga -ex secretaria privada de Néstor Kirchner– y a otros interlocutores.
Fue durante uno de esos mensajes, en el que Horovitz intentaba coordinar un encuentro con Quiroga y mencionaba a un ser querido ya fallecido, cuando la testigo se quebró emocionalmente en plena audiencia y pidió salir de la sala durante unos minutos.
Al retomarse la sesión, el presidente del tribunal, el juez Enrique Méndez Signori, informó que la audiencia quedaría suspendida hasta el jueves próximo y que la declaración continuaría desde las 9 de la mañana debido al estado de salud de la testigo.
“La señora Horovitz está descompensada. Pensamos que se iba a recuperar. Se llamó a una ambulancia del SAME (…). El tribunal entiende que es conveniente suspender la audiencia hasta el día jueves (…) por razones humanitarias y de salud de la testigo, doy por concluida la audiencia del día de hoy”, expresó el magistrado.

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