Victoria Caillava habló de la hipótesis del narcotráfico y apuntó al comisario Walter Maciel

Se trata de la cuarta imputada por la sustracción del niño en hablar durante el debate oral.
El juicio por la desaparición de Loan Danilo Peña se reanudó este miércoles en Corrientes después de dos semanas sin audiencias. El Tribunal Oral Federal atraviesa una jornada clave ya que escuchó por primera vez a María Victoria Caillava, una de las siete acusadas por la sustracción y el ocultamiento del niño.
La cuarta acusada en hablar
Caillava fue la cuarta imputada por la desaparición de Loan en hablar durante el juicio. La primera en sentarse frente al tribunal fue Laudelina Peña (tía de Loan), seguida por su pareja, Antonio Benítez, y luego por Walter Maciel, ex comisario de 9 de Julio.
De acuerdo a lo previsto, para la jornada también están convocados tres integrantes de la Policía Federal Argentina: José María Rodríguez; Lisandro Ariel Sánchez; y Pablo Fernando Culshaw.
Caillava en el juicio por Loan: «Nunca tuvimos a Loan en nuestros vehículos»
Al comenzar, Caillava buscó reconstruir sus inicios: “Quiero que me conozcan a mi como persona. Se han dicho muchas cosas y ensuciado mi apellido. Nací en Gobernador Martinez, crecí en el paraje Bonete, en una casa muy humilde, sin luz eléctrica, con muchas necesidades».
«Mis padres nos enseñaron el amor por el campo y el trabajo agrícola. Nos enseñaron a ser buenas personas, a ser solidarios y a valorar a todos por igual. Lo que más nos inculcaron fue valorar a los humildes y no olvidarnos de dónde venimos”.
«Me siento muy identificada con la casa de Catalina Peña (abuela de Loan), la mía era igual», dijo. Luego se dedicó a explicar su rol municipal en 9 de Julio y también su problema de salud: “Desde 2021 me hago controles de nódulos de mama. Tienen secuestrados mis estudios y pueden comprobar que cada 6 meses me realizaba estudios. Tengo terror a esa enfermedad, no tengo cáncer, tengo nódulos”.
En la línea, siguió: “Todos tienen una opinión distinta mía, no investigaron mi origen. Desde siempre colaboré con todos; he traído a madres con sus hijos al hospital Juan Pablo II para que puedan atenderse. Gratuitamente lo hacía”.
Por otro lado, respecto a la acusación que cae sobre ella y su esposo, Caillva expresó: “Me duele que me acusen del secuestro de un niño. Es algo horrible lo que nos está pasando. Jamás en mi vida haría daño a un nene”, dijo entre lágrimas y agregó: “Muchas madres de 9 de Julio me han confiado a sus hijos, compañeritos de mis nietos que iban a mi casa”.
La imputada insistió en su apreció hacia la abuela de Loan: “Siento un aprecio muy especial por Catalina, me recuerda a mi niñez, a cómo vivíamos. Por eso, con lo que podía, desde el municipio, yo la ayudaba. Siempre colaboré con todos”.
El día del almuerzo: «Un niño se puede desorientar y extraviar»
Según relató, el 12 de junio recibió el mensaje de Laudelina para asistir al día siguiente al almuerzo en la casa de la abuela de Loan: “Yo acepté, lo tomé normal. Catalina me había dicho que cuando cocinara pollo me iba a avisar. Sabía que me encanta la gallina de campo”.
Caillava contó que alrededor de las 11.30 salieron con Pérez hacia el paraje Algarrobal. “Llegamos 12.10 a la casa de Catalina y ya estaban Laudelina, Macarena (Peña), Camila (Núñez) y José (Peña) con Loan”. En ese momento de su declaración, Caillava describió en detalle cómo estaba vestido el menor antes de su desaparición: «Me acuerdo de él, con su remerita negra que decía Messi en rosado, un pantaloncito y una gorrita celeste con una tirita roja”.
En lo que definió como un almuerzo normal, Caillava sostuvo que luego de comer, “en un momento desaparecieron todos”. Sentados a la mesa —según su versión— quedaron José, Catalina, Pérez y ella. “No vi a ninguna persona alcoholizada”, dijo para desestimar las versiones que indican que el padre de Loan habría estado borracho.
Ese día, 13 de junio de 2024, River Plate jugaba contra Deportivo Riestra. Caillava y Pérez son hinchas del “Millonario”, y eso fue lo que usaron para irse del almuerzo. “Le dije a Carlos que me esperé porque quería mandarinas. Hay dos plantas que están al lado de donde comimos. Ahí escuché que sonó el teléfono de Laudelina”, subrayó y narró un momento clave en la causa: “Nos comentó que era Antonio, quien preguntó si Loan ya había vuelto (del naranjal)”.
Luego de eso, remarcó que Laudelina le explicó que iría a buscarlo porque ´seguro estaba volviendo por el callejón`. “Le dije que ya nos íbamos, porque la verdad que nosotros desconocíamos que ellos estaban en un naranjal a 600 metros. No sabíamos que era la segunda vez que Loan iba a la casa de su abuela».
Luego decidió dar su opinión: «Es obvio que un niño se puede desorientar y extraviar, tenía 5 años. Se puede perder, por más que digan que está cerca”.
Tras esto contó que fueron con Perez hasta la camioneta y se despidieron de José. “Mi esposo manejaba, no yo. Salimos despacio, porque el camino es intransitable. No se puede andar a más de 20 kilómetros por hora. Fuimos despacio y no paramos en ningún momento”.
Además, insistió sobre un pedido que ya realizó en la instrucción. Según sostuvo, cuando estuvo detenida en Salta, le solicitó a la jueza Cristina Pozzer Penzo que hiciera un seguimiento de su celular. “Van a comprobar que no fuimos nosotros, jamás paramos, jamás lo alzamos a Loan”.
Al ingresar a la casa, Pérez le comentó que no tenían electricidad y luego recibió un llamado de la abuela de Loan. “Cerca de las 15, me dijo ´no aparece el muchachito´, con esas palabras, y me preguntó si no lo vimos en el camino”.
De esta manera, también buscó aclarar las reiteradas llamadas hacia el celular de Catalina, con quién, según su versión, no se podía volver a contactar. Fue así que decidió llamar a Laudelina y la tía de Loan le confirmó que el nene todavía estaba desaparecido. “Le dije que iba a avisar a la Policía”.
Luego, Caillava se dedicó a explicar su participación en la búsqueda durante las primeras horas. “Eran las 16.40 y la Policía no había llegado todavía. Le mandé un mensaje al oficial Torres porque ya iba a entrar el sol”, dijo. La imputada también apuntó contra el tiempo que tardaron las autoridades en llegar al lugar: “Recién ingresaron alrededor de las 17.20 y fue ahí cuando mi marido se acercó al comisario Maciel”.
El hospital y el viaje a Resistencia
Más adelante, en una declaración extensa y minuciosa, Caillava dio su versión en torno a su visita al hospital local el 13 de junio. “Tomé frío, había viento norte y comencé a toser. A las 22.30 le dije a mi marido para ir al hospital a inyectarme algo”, dijo sobre su encuentro con la enfermera Alicia Axson.
Otro de los puntos contra la pareja de Caillava y Pérez es el viaje que hicieron al día siguiente de la desaparición en el auto Ford Ka, donde luego se detectaron rastros odorológicos de Loan. “Tenía turno médico en Corrientes capital y de paso fuimos a buscar a la hija de mi marido de Resistencia.
Después agregó: “Salimos por la rotonda de 9 de Julio, jamás paramos ni desviamos la ruta. Solo nos detuvimos en el peaje y en el control caminero, siempre por la Ruta 12”. declaró la imputada.
A la tarde se dio su comunicación con el comisario Maciel. “Le dije que tuve que atenderme con mi doctora y que, si no nos necesitaban, yo me quería quedar para hacerme una extracción de sangre a la mañana siguiente. No tenía la obligación de avisarle, porque nadie nos detuvo, ni nos previno, y sabían que habíamos estado en el almuerzo”.

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