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sábado 1 de abril de 2023

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Caso Schaerer: hacen excavaciones en una estancia en Paraguay

Datos de personas de identidad reservada marcan una propiedad de ese distrito como el sitio donde fue enterrado el cuerpo del estudiante correntino secuestrado en 2003. Expertos hacen excavaciones en diez puntos de ese lugar. Está presente el papá de Christian, Juan Schaerer.

Caso Schaerer: hacen excavaciones en una estancia en Paraguay

 

La búsqueda del estudiante correntino Christian Schaerer (21) volvió a reactivarse en las últimas horas y en razón de eso, desde este mediodía un numeroso grupo de especialistas convocados por la Justicia realizan excavaciones en una estancia de la localidad de San Pedro del Paraná (Departamento de Itapúa, Paraguay), distante a unos 100 kilómetros de Posadas, ante nuevas pistas aportadas por testigos de identidad reservada que marcarían que en ese sitio pudo haber sido enterrado el cuerpo.

El joven, hijo del ex ministro de Salud de la vecina provincia, Juan Pedro Schaerer, fue secuestrado en septiembre de 2003 cuando estaba en la puerta de su casa del barrio Las Tejas, de la capital correntina. Sus padres pagaron un abultado rescate en dólares pero los secuestradores igualmente lo asesinaron, aunque sus restos nunca fueron encontrados.

El movimiento de suelo en el lugar donde se cree podrían hallar restos óseos pertenecientes a Schaerer se realiza ante una comitiva de autoridades fiscales y policiales, acompañada por la jueza penal de San Pedro del Paraná, Miriam López, quien se encargó de realizar el mapeo del área a excavar. Está presente el papá de Christian.

«Estamos optimistas por haber llegado a elementos que van a permitir primeramente iniciar una investigación por el homicidio del joven Cristian Schaerer. Tenemos informaciones precisas de personas que pidieron el resguardo de su identidad, las cuales habían facilitado las coordenadas que nos permitieron tener una idea del lugar en el cual se encontrarían los restos de la víctima«, indicó Noelia Núñez, abogada de la familia, para el programa Dos en la Ciudad, por GEN/Nación Media.

Juan Schaerer, padre del joven secuestrado, llegó hasta el lugar poniéndose botas para ingresar al terreno donde comenzó el mapeo y se dispusieron a la excavación, buscando el cuerpo de su hijo. El hombre relató que en total se desarrollaron unas 10 excavaciones en diversos sitios en busca de los restos óseos de Christian.

«Estamos aquí, con un operativo de gran envergadura, para poder cerrar lo que fue todo este viacrucis y dar un poco de bálsamo a esta familia que se encuentra a la deriva hace más de 20 años. Se debe recordar que todo inició con un atentado al padre», puntualizó la abogada.

Por su parte, el padre de Christian refirió que este indicio de lo que pasó con su hijo otorga una nueva esperanza para la familia, que se ha abierto y cerrado de manera constante por más de 20 años.

Aparte de la representante legal de la familia, está presente también el comisario inspector Fabián Rodríguez, de Corrientes, acompañado de un perito forense argentino; el jefe regional antisecuestro de Itapúa, Jorge Ibarra; y el fiscal zonal Ever García.

Un crimen impune

Hace casi 20 años Christian Schaerer se encuentra en condición de desaparecido, lo que se considera el secuestro más largo de la historia criminal argentina.

El secuestro ocurrió el 21 de septiembre de 2003. Según se pudo reconstruir, a las 23.30, cuando llegó a su casa del barrio Las Tejas de la ciudad de Corrientes a bordo de su auto Mercedes Benz y justo antes de ingresar al garaje, fue interceptado por cuatro delincuentes que mediante golpes y amenazas lo subieron a un Fiat Duna blanco.

Desde Las Tejas, Schaerer fue conducido hasta un galpón de la localidad de Saladas, a unos 110 kilómetros de la capital correntina. Allí se estima que el joven estuvo entre los días 22 y 23 de septiembre, hasta que la banda decidió llevarlo a una chacra de Paso de los Libres, donde permaneció aproximadamente quince días.

El cautiverio del estudiante correntino traspasó la frontera, porque luego fue cruzado por el río Uruguay hacia la ciudad brasileña de Uruguayana, donde estuvo otros quince días privado de su libertad en dos inmuebles distintos.

El 6 de noviembre, siguiendo las instrucciones de los secuestradores, la madre de Schaerer viajó primero a Encarnación y luego a Ciudad del Este, donde la hicieron recoger varias postas con indicaciones hasta dejar los 277.000 dólares del rescate en el lugar elegido. Ese dinero se repartió en la ciudad brasileña de Curitiba, pero a Christian nunca lo liberaron.

La última prueba de vida había sido entregada en octubre de ese año. En una grabación enviada a su madre y hermano, el muchacho dio detalles de su infierno: «Estoy todo destruido, estoy todo quebrado, todo lastimado, todo ensangrentado. Estoy sin comer, estoy sin tomar agua, si no pagan en pocos días me voy a morir. Estoy golpeado, estoy ensangrentado. Tengo la pierna rota, la rodilla rota, tengo la cabeza lastimada, tengo todo el cuerpo mutilado, tengo diez kilos menos y me falta un diente. Me faltan varios dientes, si me ven no me van a reconocer«.